Tras comprobar su identificación, procedieron a hablar con el dueño, el cual cedió el animal y así poder encontrar una buena familia para él.
Es un perro muy bueno, sociable y tranquilo; obedece a la llamada y camina tranquilo a tu lado.
Aunque sí que tiene su instinto de caza, cuando lo llamas viene sin problema.
Es sociable con otros perros; comparte habitación con macho y hembra y no hay pelea por comida, ni cama, ni nada.
A la hora de cerrar la puerta de la habitación no le gusta y lo hace saber: llora e intenta abrir la puerta. No le gusta el refugio; él será feliz en una familia, calentito.
Le encanta la comida húmeda, las chuches y pasear al solecito.
Es un galgo con un porte precioso, grande y esbelto; agradece el cariño y las atenciones de los voluntarios con los que trata a diario.
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