Pin y Pon crecieron en el patio de una iglesia. La madre parió allí y eran los dos últimos de la camada. Su compañero Pin ya fue adoptado. La mujer que los alimentaba de repente dejó de ver a Pon, hasta unos días después con signos de haber sido atropellado. Lo llevó a su casa y al veterinario para unas primeras atenciones y nos pidió ayuda.
Pon presentaba fractura de cadera, pérdida de sensibilidad
en la cola y dificultad para controlar esfínteres, fue operado de artroplastia
de cabeza de fémur con éxito. La recuperación de Pon a pesar de haber sido
favorable no ha sido completa, la lesión de la parte baja de la espalda fue muy
grave y le afectó a las terminaciones nerviosas que controlan la musculatura de
esa zona y esto le impide orinar de forma esPontánea, por lo que necesita
vaciado manual de la vejiga.
Pon está acostumbrado a que personas en diferentes horas del día le vaciemos la vejiga, es una técnica que se realiza de forma muy sencilla y que a él no le provoca ningún tipo de daño.
Pon defeca de forma consciente, pero a veces también tiene
incontinencia fecal, toma dieta normal y tiene medicación diaria crónica
(aceprovet jarabe) para facilitar el vaciado manual de su vejiga, también
consigue con esta medicación, evacúa de forma esPontánea pequeñas cantidades de
orina y duphalac para tratar el estreñimiento ocasional, la sensibilidad
en la cola ha mejorado. Pon podría utilizar pañal en casa sin problemas.
Él se desplaza con plantigradía (apoyando los talones), pero corre y salta sin problemas.
Estas secuelas físicas, no le impiden sentirse y comportarse
como un gato completamente normal.
Es un gato feliz que está viendo, como sus compañeros, van
siendo adoptados y él, no encuentra su oportunidad de encontrar un hogar.
Es un gato tranquilo, alegre y sociable. Se lleva genial con el resto de gatos, tiene un carácter muy sociable, se adapta tanto a gatos dominantes como sumisos y también puede vivir solo. Es muy cariñoso y apto con niños y otros animales.





