Athenea fue encontrada abandonada en un pueblo y pudo ser recogida cuando en el refugio hubo sitio para ella.
Tiene muy buen carácter, es dócil, obediente y noble. Con otros perros es juguetona y sociable.
Con las personas es tímida al principio, necesita tiempo y paciencia para confiar. Se acostumbra a una rutina y se siente más segura en entornos tranquilos.
Le encanta salir al patio, da igual el tiempo que haga, correr y olfatear cada rincón buscando algo que mordisquear.
Athenea nunca conoció el calor de un hogar y ya le toca empezar una nueva vida formando parte de una familia.
Para ver más fotos, pincha en el siguiente enlace:
